domingo, 9 de agosto de 2015

Cuadernos XX

948

Así como se actualizan las ideas en su permanente ejercicio, cambiando su profundidad, su dimensión y su formulación, pueden los poemas viejos hacerse del presente. Una reaparición efectiva bajo su nueva forma. Mi próximo libro será producto de la enmienda. Poemas corregidos, un título sincero y odioso, como deben ser los títulos, dedicado a los fundadores del género: Juan Ramón Jiménez, Simón Rodríguez, Juan Calzadilla, Rodolfo Santana.

949

El erudito alardea, el tonto también. No se distinguen en el error: la cultura de uno y la estupidez del otro prescinden de toda propaganda, ambas condiciones se difunden solas, en silencio.

950

Dios hizo al mundo con palabras según la tradición hebrea. Nada se dice del idioma en que Dios nombró el mundo para hacerlo. Podría ser éste una mala traducción.

951

La poesía filosófica no existe. Quienes la pretenden leen o escriben con tal amaneramiento universitario que hacen risible su defensa. Digamos mejor con alegría: el poema piensa como poema, siente como poema y no puede hacer nada contra su condición de poema a secas. Aceptémosle tal es.

952

-X:Para qué escribir si todo está dicho.
-Y: Para que nunca envejezca todo lo dicho.

953

Un buen poema requiere dos cosas: un buen escritor y un buen lector. Depende de ese encuentro fortuito.

954

¿Qué leen quienes sólo hablan del placer de la lectura? En lo que a mí respecta, leer supone un doloroso esfuerzo mucho mayor al de escribir

955

¿Un mal poeta es preferible a un insensible? No lo sé. Pasa que a veces los no correspondidos por la poesía se vuelven sus peores enemigos.

956

Un texto, por pequeño e intrascendente que sea, supone la acumulación de otros. Por eso reviste un valor: en el peor de ellos hay palabras fermentadas. Ese alcohol es lo que importa.


957

La sensibilidad como las ideas, requiere de formación, trabajo, tiempo. Ser sensible no guarda relación con el uso vulgar del vocablo sentir

958

La embriaguez supone un viaje al pasado de las cosas: ¿no es la fermentación uno de los más antiguos documentos de la naturaleza?

959

Todavía al cerrar los ojos me siento invisible.

960

Los incendios se superan, las cenizas no. La muerte de un ser amado se supera, lo amado no. La caída se supera, el vértigo no, etc

961.

ESCRITOR: aquél que ve en el desierto una gran esperanza.
LECTOR: quien hace de esa esperanza un lugar  habitable.

962

Las obras de arte existen por necesidad de sentido, nunca por exceso.

963

Todo recuerdo es producto de una tregua. La tregua proviene del perdón que a su vez desciende del olvido.

964

Olvidar es imaginar con la memoria.

965

-X:Todo lo que es contiene historia.
-Y:Menos la felicidad que es de naturaleza inédita.


966

Recordar es imposible y por tanto necesario.

967

Las palabras son el cuerpo de la voz. La escritura el espejo de las palabras.

968

El mundo reproduce el poema, el poema produce al mundo.


969

Hablar es un método para borrar lo que aún no se ha escrito. Escribir es un ejercicio para volverse mudo. Leer en voz alta es el todo del proceso.


970

El arte de leer consiste en buscar en vano,  el significado que el autor se propuso hallar sin éxito. El Texto es el punto de partida de lo imposible.


971

Desde que el primer hombre traicionó al otro primer hombre, el mundo se quedó sin imposibles.

972

La imagen es el tambor del poema.


973

El poeta camina aboliendo sus pasos: se arrastra y expande como el camino.


974

La mentira es un bosque de cipreses que reverdece y se puebla de pájaros cada vez que alguien la usa. ¿Cómo talarlo sin llorar?


975

Pensar en algo exige dejar de pensar en algo.


976


El silencio en el sabio es la idea. En el poeta la música.

977

En el poema el silencio es un tigre domado.

978

El poema es un instrumento de cuerda, de percusión, de viento… lo que en él no tiembla no existe.


979

El poeta afirma para que el lector dude. Resultado: un sí dilatado entre signos de interrogación.

980

Todo lo poético tiende al poema (unas veces por destino otras por accidente).


981

Lo bello es irreal, es decir, aquello que pugna por realizarse.


982

Hay algo de fatalidad en los poemas perfectos: como si en ellos se cumpliera una ley que los condenase para siempre a su forma.


983

Ese poema perfecto, para hacernos ver el mundo, ha dejado de ver el mundo.

984


La palabra adecuada en el poema asemeja al pez que devora a sus iguales dentro de la pecera. Está hecha de palabras ausentes.

985

En el poema las palabras están para abrirle paso al poema.

986

De voces acalladas está hecho el poema, no de palabras. Es ese silencio desbordado lo que oímos dentro de las palabras.

987

La transparencia no necesita ser narrada. El poema tampoco.

988

La alegría es el ánima de la prosa. Entre más festiva mejor. Con la poesía la cosa es a otro precio: no es la emoción sino el tono lo que cuenta.

989

Un poeta requiere ocio. Su materia prima es el tiempo libre. Cuando el poeta trabaja y ejerce la poesía a destajo se vuelve periodista.

990

El poeta es lo que hace con su tiempo. Es notorio que un poeta que trabaja en otra cosa se vuelve poco a poco esa otra cosa.

991

La prosa danza, el poema canta. En uno y otro caso el patetismo y la alegría son herramientas de trabajo no la fuerza generadora.

992

La oscuridad le es impropia a la poesía.Si el poema no brilla cuando dice muerte, no es poesía. Los versos más tétricos evidencian que el poema puede cantar la miseria pero la miseria nunca podrá cantar la poesía.

993

Lo que más nos gusta de la palabra misterio es su condición bifronte: tras de ella todo se explica y frente a ella son innecesarias las explicaciones.

994

El poeta es tétrico porque también está hecho de alma humana. Su vocación a la poesía le permite trasmutar su tristumbre a canto.

995

Es un error decir que un poema es triste. Los poemas dicen lo triste, dejan hablar a la tristeza. Generalmente son expresión de un combate contra ella.

996

Oímos decir a los necios: "El poeta busca la otra realidad". Me temo que sólo hay una realidad, esta: sitiada de posibles e imposibles. Transmutable como realidad única. Cambiante en sí, a partir de sí. El poeta trabaja para el taller de este último sesgo.

997

Cocteau  aconseja a los escritores aceptar el reproche del público pues ello contiene, a su modo de ver, lo que en verdad es el autor ¿Y cuando no hay siquiera reproche si no un silencio indiferente, señor Cocteau? Me temo que la  norma se cumple de todas maneras.

998

El poema no quiere ser explicado. Por eso cambia de significado con la lectura y con el lector. Lo que anhela el poema es ser pensamiento. Por eso asedia la idea ajena, estremece la verdad, propicia un combate en el otro.

999

Si un poema se tratase de palabras sería intraducible. Pero se trata del dolor, del amor y la muerte. Por eso todo poema es universal. Sin embargo el poema se da en palabras que a su vez están inscritas en un idioma determinado. En éste el dolor, el amor y la muerte tienen su medida y su significado exacto, intransferible, como el alma. Se traduce entonces la dimensión de cada arcano al tamaño de ese nuevo idioma. Y se traduce precisamente para que el dolor, el amor y la muerte no sean más grande que el hombre.

1000

Al salir de nosotros el destino de nuestra palabra está escindido: o toma el camino de la habladuría o el de la verdad. Es como decir intenta ser palabra en el mundo o no lo intenta.

1001

El poeta dice Yo para liberarse de sí. No es su personalidad lo que quiere lucir sino el abandono de tan pobre existencia.

1002

Ser poeta es un intento de reeditar la infancia y enmendar la vejez.

1003

"No cantes a tu ciudad, déjala en paz" recomienda el poeta Carlos Drumond de Andrade. Tal vez sea verdad: es inútil hacerlo, pero es inevitable al menos para mí, no perpetrar semejante revancha.

1004

Casi nadie llega a ser poeta pero todos necesitamos los favores de la poesía.

1005

-X: La vida no es mejor que la literatura, de ser así ya ésta habría desaparecido ya rebasada por su poder, como los Dinosaurios. Pasa justamente al revés. La literatura suprime cierta parte de la vida para acelerar su evolución.

-Y:La literatura no es mejor que la vida pero la perfecciona. La vuelve habitable

1006

Un poeta es un lugar donde la poesía se hace poema. Nunca podría decirse que es un autor de la poesía.

1007

El poema en prosa no tiene como razón de ser narrar la poesía. Es poesía respirando de otro modo.

1008

Poemas donde sólo se leen palabras. Como ver una llanura donde se multiplican las ausencias.

1009

Esta visto que al mediocre la renta de la mentira alcanza para vivir.

1010

La poesía occidental tiene sus orígenes en la guerra y por mucho tiempo no es más que  su canto. El fin  del gobierno de la épica y el nacimiento de la lírica lo anuncia la deserción de Arquíloco. Su escudo arrojado al suelo es un gesto con el que no sólo salva su vida: también imprime una ruptura contra el eidos de la guerra y la conquista. En el centro de estas dos pulsiones, la épica y la lírica, se encuentra, quizá, nuestro devenir poético.

1011

Uno mide lo que sabe de sí mismo. Esto no significa “a mayor autoconocimiento mayor talla“. A veces pasa lo opuesto: nos encogemos al saber.

1012

Si cada quien cupiera en su nombre, como se piensa, los epitafios estarían de más. Pero no, hoy importan más las últimas palabras que las primeras.

1013

El cuadrado, el triángulo... ellos también se muerden la cola pero nadie los acusa de viciosos.

1014

Los poemas verdaderos proceden de las artes poéticas, bien como formulación explícita bien como programa. El poema dice lo que piensa de sí.

1015

Únicamente los sin oficio escriben "por oficio"

1016

Dentro de sí, lenguaje. Afuera, más lenguaje. El poema no resulta de un desierto silente, como se acusa vulgarmente, sino del exceso de palabras.El silencio no es su origen sino su mayor codicia.

1017

El poeta nos dispensa una visita a través de un poema que ya vivía entre nosotros.

1018

Cuando preguntas a un escritor por el título del libro que ha empezado a escribir, te dirá “no lo sé, la obra irá dándose uno propio“. Es fácil saber que miente y, también, que lo hace por vergüenza. Para un escritor el título es todo y a veces basta; en éste se realiza todos las posibilidades del decir.

1019

Olvidar esto, conservar lo otro. Arrancar y replantar presencias. Organizar, como hace el diestro jardinero, las plantas y los espacios vacíos que deben existir entre ellas. Uno quisiera perder la memoria, pero nunca su control.


1020

X- ¿Piensa Ud. en su muerte?
Y- Sí, pero no como si fuese mía.

1021

La expresión "luz interior" abusada en los decadentes libros de autoayuda o mística moderna, seduce a los pusilánimes porque otorga al individualismo primario un tono de sabiduría beata.


1022


X dice no entender la poesía. Esto es equivalente a encandilarse con los primeros rayos del sol. La claridad también aturde los sentidos.


1023

¿Una conmoción comparable con la lectura de Lorca? ¡Transcribirlo! hacer de puente para que sus bellas ideas salten de nuevo a la página blanca.


1024


Sólo los amantes de la realidad (entre ellos el poeta es el más apasionado) cultivan la imaginación. Imaginar es eso: copular con lo real.


1025

Si el poeta está al servicio del misterio es para develar que existe un misterio, decir su dimensión y domicilio. No para explicar el misterio


1026

La poesía tiene leyes: cada poeta está en el derecho de enmendarlas cuando el poema lo amerite. He allí lo universal de la ley y de la poesía.



1027

Una noche sentado en la imposibilidad de decir. Insistir. Amanecer más terco. Conformarme con este testimonio de mi fracaso.Todo menos quedarme quieto mirando el paisaje por la ventana. No estamos para silencios y el silencio consiste a veces en la ingratitud de desperdiciar palabras.


1028

He dicho tanto contra las palabras que me son dadas, y tanto he ponderado a la esquiva y exacta. Denunciar su impuntualidad, incluso su mezquindad. Me temo que ésta es una teogonía barata.  He dicho tanto contra la literatura. Como si en esta rebelión inútil me liberase de ella y de mis límites. Si de algo ha servido toda esta conducta pueril es para humillarme una vez más con lo real. Las palabras no se dividen en justas o imprecisas; todas miden lo que miden, todas son, en ese sentido, exactas.


1029

La risa es un arrebato de sinceridad. Una incursión en lo obsceno de toda verdad. Nunca debe confundírsele con un acto de evasión.

1030


Quien se define lector asume una condena. Ya no podrá librarse al más importante de los destinos: pensar por sí mismo las paradojas que se le han revelado a la medida de su alma.

1031

El poeta hace un silencio y una pausa larga después de cada poema. No contempla lo creado: trata de orientarse apenas.

1032

Las metáforas, tan desprestigiadas por las últimas generaciones de escritores, siguen llegando a mí como razias alegres que desalojan bandas de palabras y silencios al servicio de la lógica. Yo las dejo hacer su trabajo porque confío más en los desastres que en los purismos.

1033

Como quiera que a todo arte se le exige una dosis de espectáculo, ciertos poetas se ven en la penosa situación de ofrecer disculpas antes de leer un texto. Los que han sucumbido a la invitación se apoyan con herramientas histriónicas o músicas de fondo que dispensan, “a pesar de la poesía”, un rato agradable a la masa. Moraleja: el poema divertido divierte de la poesía.

1034

No rimar, no metrar, bajo ninguna circunstancia sucumbir a figuras retóricas. No versar, no abstraerse, despoblarse de imágenes y de síncopes. Ni épico ni lírico ni intenso. Natural. Atonal. Breve, en prosa y divertido. Una Poesía periodística parece ser la apuesta de muchos escritores seducidos por la idea de la gran masa. Tener espectadores y no lectores, ese será su sino.

1035

Un teatro posdramático, una poesía sin poesía, una pintura invisible, antimúsica. Negación reducida a la negación. Este empeño de las vanguardias por deconstruir a estas alturas, como si todo el siglo XX no hubiera sido también un deconstructor de sí mismo. Sobre los escombros toda violencia es nostalgia.

1036

No hay mayor distancia que la que despliegan dos intimidades juntas.

1037

Sumergirse en el sentimiento no es el propósito de un poema sentimental. Cuando esto sucede es porque ha sido propósito del lector hundirse en lugar de leer.

1038

Es el deseo por abolir la distancia lo que anima la distancia.

1039

La poesía no sólo cambia con cada persona sino que en una misma suele transformarse muchas veces. Esto es así porque ningún lector es pasivo.

domingo, 19 de julio de 2015

Cuadernos XIX

928


La imagen es al poema lo que el perro al amo ciego. El ritmo es al verso lo que el bastón al viejo. La respiración es a la palabra lo que el movimiento es al bailarín.

929

ODIOSAS COMPARACIONES

X-El sabio cree.
Y-El artista crea.
X-El sabio descubre.
Y-El poeta reencuentra.
X-El sabio camina solo.
Y-El poeta camina con la soledad.
(…)
X-El sabio habla siempre.
Y-El poeta habla para siempre.
X-El sabio predica con su vida.
Y-El poeta predica con su futura vida.
X-El sabio enseña a morir  y trasciende.
Y-El poeta aprende a ser inmortal y tampoco muere.

930

Para que no dañara los adornos de la sala, mi madre me enseñó una ética: mirar con las manos, tocar con los ojos. Desde entonces hago poemas, es decir, rompo las cosas sin dañarlas.

931

En Venezuela no se es escritor, a menos nadie debía merecer el título, hasta que se dedica una línea a la interpretación de Doña Bárbara. Por suerte Orlando Araujo va adelante, cortando la maleza.

932

OH, EL OFICIO

-Escritura fragmentaria: en la imposibilidad de decirlo todo, lo intentamos todo. Inacabada la idea, agostadas las fuerzas. En tu sesgo desmaya y aguarda el infinito.

-Escritura en prosa: has puesto un río entre el silencio y las palabras, un camino que nos divide en orillas y nos une en la alegre desmesura

-Escritura del poema: solo lo justo, medida de un deleite, estatura de un gran sí. A veces no alcanza el cuerpo enjuto, otras está de sobra.

-Escritura de lo inefable: palabra asediando la palabra, epístola sin remitente, confesión de nadie, inventario de inexistencias. Palabra que tiembla pero no dice: como una aventura que sin empezar aún se porta interminable

933

La queja es el paraíso de los bobos. Los bobos son la flauta de la queja. La música de los bobos pone a bailar el mundo. ¿El mundo? la más triste coreografía. 

934

Un lector entra al poema por el dilatado pasillo del lenguaje. El poeta, en una sincronía anómala, sale por el mismo lugar y no se encuentran.

935

El puente eres tú, autor, no tus palabras. Pasaron sobre ti no a través de tu presencia y todo para llegar a tus palabras, lejos de ti, a la otra orilla del vacío

936

El insomne es el sol de la palabra noche, etc.

937

Arturo Uslar Pietri, en una herida carta a su amigo A. Boulton denuncia cierta conspiración de silencios contra su recién publicada novela Las Lanzas coloradas. (...) Han tenido tres semanas para comenar y sólo han hecho alusiones de mera cortesía llenas de adjetivación banal. Denuncia y para que no quede duda, al menos en la intimidad, de que es consciente de ser dueño de una obra maestra por la que trabajó con honesta ambición, dice: cuando en un libro, con el tono certero y conmovido con que está hecho el mío, se ha desnudado el alma toda de un pueblo, los hombres que se creen antenas de esa alma no pueden guardar silencio. Confieso que esta carta me reconcilió con Don Uslar Pietri, a quien hasta entonces consideré un escritor correcto, incapaz de una desmesura humana. Tres semanas dio a sus lectores e intérpretes como a sus detractores ocultos. Sin duda, tenía urgencia no de reconocimiento literario sino de fervores idénticos, quedó con ganas de guerra, de librar él mismo, una. Tal vez  no era tanto una conspiración como un signo de malestar cultural: eran tiempos en que la palabra patria estaba en desuso, se volvió ininteligible como el pecado y como el pecado se escondió.


938

La madruga lo oye todo. Todos oímos el silencio de su atención.

939

Que hay demasiada poesía que para qué más poemas (dicen) y ellos mismos son la prueba de que la poesía es lo más escaso del mundo. Que tal vez ni ellos han visto un poema verdadero en su vida. Yo no los contradigo, que vivan abandonados en sí mismos. Lejos de la ausente.

940

El verso libre hizo la modernidad del poema, luego el poema se libró del verso y dio un salto atrás: hacia sus orígenes: la inexistencia. Mirará de nuevo el fuego sobre la piedra de su casa: ¿metrará o no metrará, rimará o nacerá arrtimítca la historia del poema? ¿Recordará algo en la plenitud de su silencio?

941

Si como se cree ahora, hay demasiados poetas en el mundo y en contaste poca poesía, no se busque más culpables: fue el poeta quien la arruinó para otros. Fue él poeta que se volvió periodista.

942

El escritor debe ser justo en la palabra e injusto con su obra.

943

Simposio sobre las influencias


Un escritor sin influencia, si existiese tal creatura, constituye un fracaso de la literatura puesto que ésta hinca su ser en la tradición

No aceptar pues las influencias es signo de mediocridad literaria.Una influencia es siempre una elección, sin elección no hay creación.

Yo digo, frente al espejo de la página blanca: Héctor Rojas Herazo, Ramos Sucre, Orlando Araujo, César Vallejo, y Antonio Mora, y me siento en Luvina como en casa... ellos saludan, amigo mío, y aunque nada tengan para darme, siempre me ofrecen algo de beber.

944

Un escritor que maneje el lenguaje es, sin duda, un buen oficiante del verso. Pero uno que maneje también los silencios es un poeta. No porque lo segundo importe más que lo primero sino porque ambas artes, la del decir y la del callar,  su tensión radical, trasmuta el lenguaje: lo vuelve real.

945

Nada tan infiel como el talento. Lo alojas en casa, le das la mitad de todo y cuando requieres una retribución de generosidad, te traiciona. Se va con otros, cuenta tus secretos, les da tu parte. El talento no es tu amigo, nunca lo estimaste tal, pero es verdad que su deslealtad es inhumana.

946

Escritor: aquél que ve en el desierto una gran esperanza y la hace habitable. ¿Un demente, un delirante? No más que otros, no menos. En todo caso un obrero de sus delirios, un trabajador del desierto.

Moción de censura

La guerra habla con cadáveres. No le demos la palabra en esta asamblea, su discurso no se interrumpe. Que no hable, que proteste su libertad de expresión en la prensa, pero acá ha de tragarse su miseria. No vamos a permitir que haga de esta minuta otro cementerio. La guerra es como el rumor si no la escuchas se muere.

947

Colofón preliminar

Hasta aquí este cuaderno. No tengo fuerzas para sostener este tono hasta el epigrama mil. Es lo malo de un banquete sin recetas: terminamos por inventármela, poniéndole nombre al adefesio gastronómico. Fragmento gourmet: sírvase lo que pueda,  el baño es sólo para clientes del restaurant. Quéjese sobre todo del aderezo, de la ración mezquina, pero dispense al cocinero, malpagado se entiende. Eructe si le gustó algo, también se vale. Vomite si quiere más, si su hambre es romana. O si se ha enfermado con estas ocurrencias refritas.

Yo obré con honestidad y con vigor. Fui un escritor en ese estricto sentido. Sea ud. un lector aunque no merezcamos el título. Yo tengo fe en su intento. 

Cuaderno XXXI

                              Apuntes sobre el Haiku     *** Cuando no tengas nada que decir, escribe un haiku.    ***   ¿De qué hablamos en...